En la búsqueda de una solución
Nuestra generación es heredera de dos siglos y medio de progreso económico y corrientes filosóficas y sociales que condicionan el desarrollo o falta de él en el siglo XXI. El balance, bueno o malo, nos impone desafíos que exigen soluciones inmediatas, efectivas, urgentes y colectivas. El debate sobre cómo llegamos a la crisis actual de producción y abastecimiento de alimentos y cómo lo vamos a resolver ha ocupado todos los foros, todas las posturas, todos los sectores y espacios como éste para indagar sobre qué pasó y cómo lo vamos a resolver.
La búsqueda de respuestas y soluciones al problema de la crisis alimentaria es tan compleja como la definición del problema per sé, sobre todo porque implica el reconocimiento de que se trata de un fenómeno que pone en evidencia la estrecha relación que existe entre todas las naciones del mundo, es decir un problema global. A partir de esta mirada, podemos dilucidar tres causas de orden mundial:
1. El incremento generalizado y sostenido de la población. En el planeta cada vez somos más y necesitamos más.
2. El cambio en los hábitos alimenticios, el calentamiento global y otros factores que influyen en la producción de alimentos. La escasez de agua se intensifica de forma alarmante y el aumento en el consumo de carne demanda una expansión y explotación demográfica cuyo costo es demasiado elevado. Aquí el dato es impactante: se requieren ocho kilos de grano para producir un kilo de carne.
3. La demanda creciente y privilegiada de los biocombustibles que pone en el dilema a los gobiernos de abastecer las necesidades de los pueblos o mantener el crecimiento de sus economías.
Lo cierto es que la escasez ha generado un aumento dramático del precio de los alimentos en la primera mitad de este año. Esta subida de precios a su vez, ha provocado encrudecer la situación de las personas en el mundo que viven en pobreza: a partir de la escasez de alimentos se generan problemas de salud, de desarrollo económico, de educación, de bienestar.
La situación actual nos revela que a pesar de los grandes avances científicos y tecnológicos, seguimos sin resolver un problema fundamental de sobrevivencia. Según
Las soluciones no son aisladas ni tienen efectos inmediatos. Los esfuerzos deben generarse desde una visión de una responsabilidad compartida entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo. Para avanzar, lo que sigue es animar a las naciones y sus decisores a que recorran el arduo sendero de las reformas políticas, jurídicas y económicas en la esperanza de mejorar la calidad de vida de sus pueblos.

Ivan Villa Arnaiz dijo
Te hago llegar una felicitación por la columna que escribiste, es una presentación clara, contundente y expones un tema que es relevante y prioritario para actuar. Estoy totalmente de acuerdo con lo que señalas. La información de calidad contribuye a elevar el nivel de consciencia de quien decide estar informado. El paso siguiente es actuar y comportarse en consecuencia.
24 Julio 2008 | 10:24 PM