Cerrar la brecha entre gobierno y gobernados
Por Mtro. Juan Manuel Mendiola García
En cualquier parte del mundo donde exista un comunidad y donde se presente una necesidad colectiva que es atendida por alguna acción de gobierno por más grande o sencilla que sea, podemos afirmar que existe una política pública.
¿Porqué es importante tratar el asunto de las políticas públicas? Simplemente porque es un asunto y responsabilidad de todos. Diariamente los ciudadanos observamos en nuestra vida un sinfín de carencias por demás evidentes. Revisemos el transitar de nuestra casa al trabajo y podremos distinguir que la calle tiene deficiencias, que existen graves ausencias en materia de seguridad pública, que los servicios básicos de pronto se tornan escasos y que simplemente las necesidades de cada persona cuando se suman, se convierten en problemas de imperiosa y pronta resolución.
En la otra cara de la moneda, está lo que ciertamente está funcionando: la red eléctrica que permite encender un foco o ver la televisión, la educación pública para miles de estudiantes, los servicios de salud, las campañas de vacunación que han erradicado enfermedades antes apocalípticas como el sarampión. Estos y otros aspectos que no por menos, son igualmente importantes tal vez porque están bien, no reparamos en reconocerlos.
Cada una de estas apreciaciones, las malas y la buenas, son motivo de nuestra atención, incluso son parte de nuestra conversación cotidiana. Asimismo hablamos del modo en que las autoridades –digánse los gobiernos en cualquiera de sus niveles- atienden o dejan de atender los problemas públicos. Repito, hablar de políticas públicas es interesarse en cómo atender eficientemente los problemas de todos.
Debemos saber que desde hace más de tres décadas, la relación entre gobierno y gobernados es un motivo no sólo de estudio de las universidades, sino de los propios gobiernos ante un mundo democrático que les exige mejorar sus servicios, sus programas y su actitud de servir a la población. Es importante que cada vez conozcamos más sobre cómo poder evaluar a nuestros gobiernos, cómo participar en las acciones de gobierno, cómo hacer que los recursos que vienen de los impuestos que todos pagamos sea bien empleados, de tal suerte que esas observaciones permitan disminuir la brecha entre gobernados y gobernantes para aspirar a una mejor sociedad.
